La gestión de casos ofrece orientación y apoyo personalizados para familias que atraviesan situaciones de cuidado por parentesco, adopción, tutela y otras formas de cuidado no parental. Las familias trabajan junto a un defensor familiar para identificar objetivos, superar obstáculos y conectar con recursos que fortalezcan su estabilidad y bienestar.

La situación de cada familia es diferente. La gestión de casos ayuda a las familias a superar desafíos, definir objetivos y acceder al apoyo necesario para crear entornos seguros, estables y afectuosos para los niños.
A través del apoyo individualizado de un defensor familiar, las familias reciben orientación adaptada a sus necesidades y circunstancias específicas.
Los cuidadores por parentesco a menudo asumen su rol de manera inesperada. Los defensores familiares ayudan a los cuidadores a comprender los recursos disponibles, navegar por los sistemas legales y financieros, acceder a beneficios y conectar con apoyos comunitarios.
Las familias que han logrado la permanencia aún pueden enfrentar desafíos relacionados con traumas, educación, preocupaciones conductuales o adaptación familiar. La gestión de casos proporciona apoyo continuo y orientación sobre recursos.
Nuestro objetivo es ayudar a las familias a construir una estabilidad a largo plazo, asegurando que los niños permanezcan conectados a relaciones seguras y de apoyo.