El camino de cada familia es diferente. Nuestro proceso de admisión y evaluación está diseñado para ayudarnos a comprender su situación particular, identificar sus objetivos y conectarle con los programas, servicios y recursos que mejor se adapten a sus necesidades. Tanto si es un cuidador por parentesco, padre adoptivo, tutor legal o padre biológico, este suele ser el primer paso para recibir apoyo de Foster Kinship.
Encontrar apoyo puede resultar abrumador, especialmente cuando se atraviesan cambios familiares importantes. Nuestro proceso de admisión y evaluación ayuda a simplificar ese primer paso.
Durante la admisión, se reunirá con un miembro de nuestro equipo que se tomará el tiempo necesario para conocer a su familia, sus circunstancias, sus fortalezas y cualquier desafío que pueda estar enfrentando. Entendemos que la situación de cada familia es única y que no existe una solución única para todos.
El objetivo del proceso de admisión no es evaluar ni juzgar a su familia. Por el contrario, nos ayuda a identificar oportunidades de apoyo y a conectarle con los servicios que mejor se ajusten a sus necesidades.
Si usted cuida al hijo de un familiar o actúa como pariente ficticio, podemos ayudarle a conocer los recursos disponibles, los apoyos económicos, las opciones legales y los programas que pueden beneficiar a su familia.
Las familias que han logrado la permanencia mediante la adopción o la tutela a menudo siguen enfrentando desafíos relacionados con el trauma, la adaptación y la estabilidad familiar a largo plazo. Nuestro equipo puede conectarle con servicios que apoyen su camino continuo.
Los padres biológicos pueden acceder a programas y servicios centrados en fortalecer las relaciones familiares, apoyar los esfuerzos de reunificación y construir una estabilidad a largo plazo.
Tras su admisión, nuestro equipo puede conectarle con gestión de casos, grupos de apoyo, capacitaciones, servicios terapéuticos, programas para niños y jóvenes, recursos comunitarios u otros servicios que se alineen con los objetivos de su familia.
Sin importar en qué punto de su camino se encuentre, no tiene que recorrerlo solo.